¿Cuáles aspectos se deben tener en cuenta a la hora de elegir la personalidad jurídica de una empresa?

Cuando se va a constituir una empresa existen una serie de elementos que se deben tener en cuenta para la puesta en marcha del mismo. De esto dependerá en mayor o menor grado la toma de decisiones y la responsabilidad de los emprendedores.

A continuación, una descripción de estos aspectos a considerar:

1.-Numero de asociados, nivel de implicación y grado de responsabilidad de los socios: en este punto depende del numero de emprendedores, ya que, si el emprendimiento es en solitario, es decir emprendimiento único, lo mas adecuado seria una empresa individual o la de sociedades mercantiles unipersonales. Cuando existen más de una persona, se recomienda acudir a una forma de sociedad, ya sea con personalidad jurídica o sin ella.

Existen formas más adecuadas para empresas en las que todos los socios van a trabajar en la misma, y otras para aquellas en las que algunos trabajarán en la empresa, mientras que otros únicamente aportarán capital, es decir son inversionistas.

Se recomienda siempre buscar la figura de un abogado mercantil que pueda asesorar al cliente en la toma de decisiones, donde se adapte a lo requerido y a las necesidades del emprendimiento.

Para emprendedores únicos, la fórmula de empresa individual o la de sociedades mercantiles unipersonales son las más adecuadas. Cuando hay más de una persona promotora, es recomendable acudir a una forma societaria, ya sea con personalidad jurídica o sin ella.

Existen formas más adecuadas para empresas en las que todos los socios van a trabajar en la misma, y otras para aquellas en las que algunos trabajarán en la empresa, mientras que otros únicamente aportarán capital

2.-El objeto de la empresa en cuestión, en ocasiones, la normativa vigente o reguladora de la actividad, exige la adopción de una forma jurídica determinada, lo que también se observa es que dependiendo de la naturaleza misma de la actividad lleva de la mano un alto riesgo que aconseje a limitación de responsabilidad, común en la forma mercantil.

Existen algunas actividades que, por suponer un mayor riesgo económico, aconsejan formas de empresa que limiten la responsabilidad del emprendedor. Aunque se trata de excepciones a la regla general de libertad de elección, hay casos en los que la Ley exige la adopción de una forma jurídica determinada como por ejemplo la Sociedad Anónima para aquellas entidades que operan en sectores financieros. Por otra parte, algunas administraciones excluyen ciertas formas jurídicas a la hora de solicitar determinadas ayudas y subvenciones

3.-La experiencia de los promotores y su grado de implicación en el proyecto, los promotores del emprendimiento deben analizar las consecuencias, inclusive personales, de su grado de participación en un proyecto de emprendimiento, así como la responsabilidad patrimonial que se pone en riesgo a la hora de constituir una empresa.

Un empresario individual o el socio único de una sociedad unipersonal gestiona la empresa con total libertad de elección, al no contar con otros socios o partícipes para la toma de decisiones. En las formas sociales todos los socios participan en la toma de decisiones de la sociedad y en las pérdidas o ganancias en proporción a su aportación. La gestión la realizarán los administradores o bien un Consejo de Administración compuesto por varios socios.

4.- Grado de complejidad de la constitución y la capacidad de gestión de los promotores del proyecto, al iniciar cualquier proyecto se enfoca en el crecimiento de la organización   a corto, mediano y largo plazo, todo esto de acuerdo al plan de negocios estructurado previamente. Las formas societarias mercantiles son siempre de constitución mucho más compleja, pero no es aconsejable tomar la decisión basándose exclusivamente en la mayor o menor burocracia que la constitución pueda generar, dado que se trata de una cuestión relevante sólo en el momento inicial.

5.-Simplicidad de los trámites de constitución: la empresa individual requiere menores trámites de puesta en marcha. Las sociedades requieren mayores trámites, ya que hay que proceder a su constitución antes de iniciar la puesta en marcha. Además, la gestión contable y fiscal será algo más complicada.

Como norma general, el empresario, persona física o jurídica, responde de sus deudas con todos sus bienes presentes y futuros. Por ello, si la forma elegida no supone la creación de una entidad con personalidad jurídica independiente, el empresario responde con los bienes de su empresa y con los de su patrimonio personal.

Antes de tomar cualquier decisión con respecto a la constitución y los trámites para la constitución de una empresa, lo mas recomendable es buscar apoyo en la figura de un abogado mercantil, capacitado y con experiencia para que todas las gestiones, implicaciones fiscales, contables, financieras, sean abordadas antes de decidir cual es la figura jurídica mas convenientes para la toma de decisiones.

6.-Necesidades económicas del proyecto, dependiendo .de la necesidad de inversión del proyecto, se hace necesaria la participación de varias personas, para llevar a cabo el proyecto de constitución de la empresa. La dimensión económica del proyecto puede hacer necesario cierto nivel de inversión o de flujo de capitales que hagan aconsejable la limitación de responsabilidad patrimonial, lo que es especialmente evidente cuando por el tipo de actividad se impone legalmente un tipo de sociedad con un capital social mínimo superior al normal.

7.-Aspectos fiscales y de seguridad social, las formas mercantiles suscitan cierto rechazo por llevar aparejado el Impuesto de Sociedades (IS), mientras que las formas que carecen de personalidad jurídica propia (Empresario Individual, Comunidad de Bienes, Sociedad Civil) tributan a través del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Lo cierto es que, a priori, no existe un régimen fiscal más o menos ventajoso, sino que depende de los resultados económicos reales o potenciales del negocio. Un abogado mercantil, podrá asesorarlo en todo lo relacionado a este aspecto

8.-Imagen ante los clientes, los clientes y proveedores se fijarán en la forma jurídica de la empresa para determinar la mayor o menor permanencia de la misma, y, por lo tanto, la mayor o menor fiabilidad. Las sociedades mercantiles (limitada o anónima) dan mayor sensación de permanencia. Otras formas de efectuar actividades económicas: a través de Fundaciones, Asociaciones, Sociedades Profesionales, Comanditarias Simples o por acciones y Uniones Temporales de Empresas.

 

 

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